Desde su fundación en 1996, el IpDH ha desarrollado su trabajo como una organización profundamente arraigada en Bolivia, pero abierta al intercambio con el mundo. A lo largo de casi tres décadas, la institución ha construido vínculos con distintos países a través de su programa de voluntariado internacional, que ha permitido la participación de 194 voluntarios provenientes de 18 países. La llegada de personas de contextos culturales y académicos diversos ha representado un gran privilegio para la organización, ya que no solo ha fortalecido las actividades institucionales, sino que también ha generado espacios de aprendizaje intercultural, intercambio de experiencias y nuevas formas de comprender los desafíos sociales con los que trabaja el IpDH.

La procedencia de los voluntarios muestra cómo este programa ha logrado consolidar redes internacionales sostenidas en el tiempo. Una parte importante de los voluntarios proviene de Estados Unidos, que representa el 45% del total, seguido por Suiza con el 41%. Si se observa la distribución por regiones, casi la mitad de los voluntarios procede de Europa, con un 49,5%, mientras que Norteamérica representa el 44,8%. Aunque la participación de personas provenientes de Asia y de América Latina es menor, su presencia continúa siendo significativa, ya que aporta nuevas miradas culturales y profesionales que enriquecen los procesos de trabajo dentro de la institución.

A lo largo de los años, los voluntarios internacionales han participado en distintas áreas del IpDH, lo que demuestra que el programa no se limita a una sola línea de acción, sino que se integra de manera transversal en el trabajo institucional. La mayor concentración de voluntarios se encuentra en las áreas de Prevención y Salud, con 61 y 39 participantes respectivamente. Esta distribución refleja la estrecha relación de estas áreas con la misión principal de la organización, por lo que resulta natural que muchos voluntarios se integren en estos espacios prioritarios de intervención. Al mismo tiempo, también se observa una participación importante en ámbitos como Derechos Humanos e Investigación, lo que muestra que el trabajo del IpDH no se limita a la acción directa en terreno, sino que también incluye procesos de análisis, reflexión y defensa de derechos fundamentales.
Sin embargo, el análisis también revela algunos espacios de crecimiento. El área de Sostenibilidad, por ejemplo, cuenta con una participación muy reducida, con solo dos voluntarios registrados. Esto podría indicar que aún no se trata de un eje central dentro del programa o que no se ha promovido activamente en los procesos de reclutamiento. Considerando la creciente importancia de los enfoques ambientales y de desarrollo sostenible a nivel global, fortalecer esta área podría representar una oportunidad para ampliar el impacto a largo plazo del trabajo institucional, incorporando nuevos proyectos y atrayendo voluntarios con perfiles vinculados a estas temáticas.

Otro aspecto relevante del programa se relaciona con la duración de las estancias. La mayoría de los voluntarios participa en periodos relativamente cortos, especialmente entre uno y tres meses. A medida que aumenta la duración de la estancia, el número de participantes disminuye, lo que sugiere que muchas personas prefieren compromisos breves que les permitan combinar la experiencia de voluntariado con estudios u otras responsabilidades. Aunque también existen casos de voluntarios que permanecen más de seis meses, estos representan una proporción menor. Este modelo tiene ventajas evidentes, ya que permite que más personas participen en el programa y facilita una constante renovación de experiencias y perspectivas. Sin embargo, las estancias cortas también pueden generar desafíos en términos de continuidad, especialmente en proyectos que requieren procesos prolongados de acompañamiento o desarrollo. Por ello, promover estancias un poco más largas en determinadas áreas podría contribuir a fortalecer el seguimiento y la sostenibilidad de algunas iniciativas.
El programa de voluntariado también ha sido posible gracias a las alianzas construidas con universidades y centros de formación de distintos países. Desde 1997, el IPDH en Cochabamba ha recibido voluntarios internacionales provenientes de instituciones académicas de 16 países, lo que evidencia el alcance global de esta red de colaboración. La mayoría de estos envíos proviene de Europa y de las Américas, con una presencia especialmente destacada de universidades de América del Norte y Europa Occidental. Cada institución representa a estudiantes y profesionales que han viajado hasta Cochabamba para participar en procesos comunitarios y de aprendizaje junto al IPDH, contribuyendo al mismo tiempo al intercambio de conocimientos entre contextos académicos y realidades locales. Algunas universidades destacan por la continuidad de su relación con la institución, como Northwestern University y la Universidad de Massachusetts, cuyos estudiantes han participado en distintas etapas del programa. Junto a ellas, otras instituciones también han contribuido a sostener esta red internacional a lo largo del tiempo. En conjunto, estas colaboraciones muestran que el voluntariado internacional en el IPDH no solo se ha construido a partir del compromiso individual de cada participante, sino también gracias a relaciones académicas duraderas que han permitido mantener un flujo constante de intercambio, aprendizaje y cooperación entre Cochabamba y el resto del mundo.

Tasnim Rashid, Voluntaria IpDH – Dragones. Universidad de Princeton – EE.UU.







