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VotoEl respeto los derechos humanos de las diversidades sexuales es el reflejo de una sociedad que con educación e información superó prejuicios y estereotipos sexuales resultado de fundamentalismos religiosos.

En Bolivia como en varios países, aún existen políticos que para ganar votos utilizan el nombre de Dios y la Biblia para obtener el poder y condenar a toda una sociedad al oscurantismo, en contra corriente a la tendencia regional de políticas más abiertas y en plenitud de derechos. Producto de estas visiones ultraconservadoras, ningún candidato ha mencionado entre sus programas a la Comunidad TLGB, que trabaja arduamente en su agenda sobre el acceso a salud, trabajo, matrimonio igualitario, prevención de violencia machista, homofobia y TLGBfobia, reconocimiento de familias diversas, adopción y otros temas que afectan la vida y cotidianidad de esta población históricamente desatendida y vulnerada en sus derechos.

 

Los candidatos y candidatas, que están conscientes de esta situación, no tienen el valor de expresarlos por temor a perder votos de población que a pesar de los diferentes actos de violencia criminal de carácter sexual y de género continua atrapada en la tradición machista y violenta.

Vimos durante la campaña a periodistas abordando la temática de las diversidades sexuales más desde la morbosidad que desde el verdadero debate; como resultado se consolidan posiciones machistas y homofóbicas de los candidatos entrevistados, en vez de generar discusión sobre sus posiciones en base a los derechos humanos y la justicia que el Estado debe garantizar.

Los principios de nuestra democracia participativa están garantizados por elecciones libres en las que votamos por “Programas de Gobierno” y no por individuos en carrera por el poder. Los frentes deben reunirse con los todos colectivos y organizaciones, en especial las poblaciones más vulnerables como son también: mujeres, personas con discapacidad y otras, para escuchar al menos sus demandas y necesidades; y a partir de ellas, elaborar propuestas sociales y de justicia.

Si analizamos los Programas de los candidatos respecto a la agenda de los colectivos TLGB, apenas uno menciona la importancia de la Salud Sexual de manera superficial. Esta situación es muy preocupante, considerando que Bolivia tiene el mayor número de embarazos adolescentes de la región y cabe destacar que no encontramos la palabra “feminicidio” en ninguno de los programas.

La desatención o evasión de estos temas va determinar la continuidad de una sociedad excluyente, discriminadora, prejuiciosa y con una mirada al pasado y no al futuro. Por esta razón los colectivos TLGB se han movilizado en las últimas semanas para incluir y visibilizar sus necesidades y pedir a los candidatos respuestas y posiciones, sin embargo estas fueron ignoradas y evasivas.

Los políticos y futuros gobernantes deben situarse a la altura de la gran mayoría de la sociedad boliviana que reconoce y respeta los Derechos TLGB, que comparte cotidianamente y en paz con las personas de las diversidades sexuales la vida en la familia, el trabajo, la cultura, etc. Desconocer los Derechos Humanos de una parte de la sociedad, así sea minoritaria, es violar a toda nuestra sociedad.

Lic. Harold Mendoza

El autor es Comunicador Social e investigador en el Instituto Para el Desarrollo Humano – Bolivia

Publicado en Opinión , 14 de octubre 2020

https://www.opinion.com.bo/opinion/harold-mendoza/derechos-poblacion-tlgb/20201014010211791158.html